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Navegando a Bizancio – William Butler Yeats

Ilustración: Sailing Into Byzantium, by Mark Harrison

Estos últimos días me copé un poco con W.B. Yeats. Estuve leyendo muchos poemas de él, y puedo decir que es un poeta ingenioso. Me encantó eso de aparear palabras por medio de guiones, resignificando así el apareamiento. Traducir a Yeats no es sencillo, hay que meterse por los mismo vericuetos que se metió él al componer. Sin embargo, a pesar de eso, me dieron ganas de traducir su obra completa, o al menos dos o tres de sus libros. Estuve probando traducir algunos poemas a ver si me salía, si podía encontrarle la vuelta a todo el asunto. Dejo aquí las pruebas.

 

NAVEGANDO A BIZANCIO

Traducción: J.S.B.

I

Ese no es un país para viejos. Los jóvenes
Unos en brazos de otros, como pájaros en ramas,
—Aquéllas generaciones agonizan—en su canto,
Cataratas de salmones, mares repletos de atún,
Peces, carne y aves, enaltecen el largo verano
Todo lo que es engendrado, nace y muere.
Atrapados en esa música sensual todos descuidan
Los Monumentos imperecederos del intelecto.

II

El hombre viejo no es sino un harapo
Un sobretodo andrajoso con bastón, a menos
Que su alma aplauda y cante más y más fuerte
Por cada arruga en su piel de mortaja.
No hay escuelas para el canto, salvo estudiar
Monumentos en toda su magnificencia.
Y por eso he navegado los mares y he llegado
A la sagrada ciudad de Bizancio.

III

Oh sabios inmersos en el fuego sagrado
Como en los mosaicos dorados de un muro,
Salgan del fuego sagrado, vengan en trombas,
Y sean los maestros del canto de mi alma.
Consuman mi corazón; enfermo de deseo,
Y atado a este animal moribundo
Que ni sabe lo que es. Y acójanme
En el artificio de la eternidad.

IV

Una vez fuera de la naturaleza nunca tomaré
Mi forma corpórea de nada natural,
Sino aquélla que creó un orfebre griego
De oro enchapado y bañado en oro
Para mantener despierto un somnoliento Emperador,
O puesto a cantar en una rama dorada
A los señores y a las damas de Bizancio
Sobre lo que pasó, está pasando, o vendrá.

 

SAILING TO BYZANTIUM

William Butler Yeats

I

That is no country for old men. The young
In one another’s arms, birds in the trees,
—Those dying generations—at their song,
The salmon-falls, the mackerel-crowded seas,
Fish, flesh, or fowl, commend all summer long
Whatever is begotten, born, and dies.
Caught in that sensual music all neglect
Monuments of unageing intellect.

II

An aged man is but a paltry thing,
A tattered coat upon a stick, unless
Soul clap its hands and sing, and louder sing
For every tatter in its mortal dress,
Nor is there singing school but studying
Monuments of its own magnificence;
And therefore I have sailed the seas and come
To the holy city of Byzantium.

III

O sages standing in God’s holy fire
As in the gold mosaic of a wall,
Come from the holy fire, perne in a gyre,
And be the singing-masters of my soul.
Consume my heart away; sick with desire
And fastened to a dying animal
It knows not what it is; and gather me
Into the artifice of eternity.

IV

Once out of nature I shall never take
My bodily form from any natural thing,
But such a form as Grecian goldsmiths make
Of hammered gold and gold enamelling
To keep a drowsy Emperor awake;
Or set upon a golden bough to sing
To lords and ladies of Byzantium
Of what is past, or passing, or to come.

 

CUANDO SEAS VIEJA

Traducción: J.S.B.

Cuando seas vieja y estés gris y adormecida,
Cabeceando junto al fuego, y bajes este libro,
Que has leído lento, y vayas al sueño con esa mirada suave
Que tus ojos tuvieron un día, y con sus sombras profundas;

Cuántos amaron tus momentos de alegría y gracia,
Y amaron tu belleza con amor verdadero o falso,
Pero un hombre amó tu alma peregrina,
Y amó las penas de tu rostro cambiante;

E inclinándote sobre el resplandor de los leños,
Murmures, un poco triste, que el Amor huyó
Y fue trepando hacia lo alto de las montañas
Y escondió su rostro en una multitud de estrellas.

 

WHEN YOU ARE OLD

William Butler Yeats

When you are old and grey and full of sleep,
And nodding by the fire, take down this book,
And slowly read, and dream the soft look
Your eyes had oncee, and of their shadows deep;

How many loved your moments of glad grace,
And loved your beauty with love false or true,
But one man loved the pilgrim soul in you,
And loved the sorrows of your changing face;

And bending down beside the glowing bars,
Murmur, a little sadly, how Love fled
And paced upon the mountains overhead
And hid his face amid a crowd of stars.

 

SOBRE EL AUTOR:

WILLIAM BUTLER YEATS (1835-1939), periodista polémico, senador, autor y empresario de teatro, Premio Nobel. Pero, antes que nada, poeta, en obra y vida. Apasionado del ocultismo y de Irlanda, por cuya independencia trabajó y a cuyo renacimiento artístico dio impulso decisivo. Los poemas que compuso fueron cambiando bastante a lo largo de su vida; en ellos hay mucho de simbolismo y folklore y leyendas celtas.

 


W. B. Yeats, “Sailing to Byzantium” from The Poems of W. B. Yeats: A New Edition, edited by Richard J. Finneran. Copyright 1933 by Macmillan Publishing Company, renewed © 1961 by Georgie Yeats. Reprinted with the permission of A. P. Watt, Ltd. on behalf of Michael Yeats.
Source: The Collected Poems of W. B. Yeats (1989).

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